Hola.

Mi nombre Julián y este es mi blog. En algún momento el blog fue más amplio, pero de eso ya fueron 10 años.  

From Russia with Absence

 Vergüenza y desazón es lo que me invade cuando recuerdo mi decepción al descubrir que las atroces garras del destino me habían arrancado la oportunidad de llevar el curso de Ruso Básico I. Dejando de parafrasear al amigo de todos los niños, la verdad es que le cierren a uno un curso que quería llevar como hobby, sí agüeva. (Aunque la razón no fue ninguna incompetencia administrativa, sino una abundante dosis de mala suerte). Bueno, en todo caso con esto se abrió el día. Bueno, eso y un radiante sol de un verano inexistente.

Bajo ese mismo sol caminé desde letras hasta IE. (A building that cannot be found, except for those who already know where it is). Llegar allá desde el lado de Sabanilla es como caminar por el paisaje de un Western. Faltaba sólo la inconfundible música de Ennio Morricone para sentirse en El Bueno, el Malo y el Feo.

La artística de apreciación literaria, podría poseer ese mismo título, donde el profesor es el malo (que me regaña por escribir mensajitos) y el feo es ese ambiente de kindergarten rodeado de A8s, que como pollitos (¡que ahuevado aceptar que uno era así!) pregunta todo lo que es posible preguntar. Aunque preferiría tener a Manuel Arce como un profe de literatura, y el hecho de que la evaluación de la artística es medio joda, el curso aunque sea se ve vacilón por las cosas que uno pueda ponerse leer.

Un almuerzo axélico y una clase de Rodolfo con una sutil polémica por las carpetas que tenía en la llave fueron el aperitivo para una nueva edición de Jeopardy. Ni siquiera con pistas gráfica (¿El Video Daily Double?) como las fotos de las susodichas personalidades prominentes de la Arquitectura de Software logré recordar qué habían sido sus aportes individuales.

En tanto para cerrar el día de verano inexistente bastó con que lloviera, aunque no me llovió a mí, cuando llegaba a mi casa ya percibía el aroma de ‘tierra húmeda’, de ciprés fresco y –tras una profunda respiración- el aroma de desagüe. Stinking ending, for a stinking day.

¡Bluargh!

El último primer día