Hola.

Mi nombre Julián y este es mi blog. En algún momento el blog fue más amplio, pero de eso ya fueron 10 años.  

¿Ocupación?

Cada cierto tiempo alguna circunstancia me hace repensar el status quo de la vagancia. En tanto que las pedradas y doubles-entendres alusivos a mi estado de reposo continuo (todo lo contrario a un estado de movimiento perpetuo) no me han perturbado en lo absoluto, un simple detalle como un formulario lo ha logrado.

Un formulario es para obtener datos directamente de la persona de una forma estandarizada, sus contenidos irán a engordar alguna bases de datos olvidada, quien llena un formulario lo hace a voluntad y, en la mayoría de los casos, de forma sincera.

Son datos que cada quien conoce de sí, por eso el bolígrafo no tiene mayores problemas en ir llenando los espacios. Apellidos, Nombre, Sexo, Fecha de Nacimiento, Dirección, Correo Electrónico... hasta que llega a un campo sumamente conflictivo.

¿Ocupación?

Por años, en realidad toda mi vida, he estado acostumbrado a marcar 'Estudiante', una sentencia completamente válida que enbuenahora ayudaba a espantar ofertas de tarjetas de crédito, pero por primera vez sentí que estaría mintiendo al anotar eso.

No soy estudiante, al menos esa no es mi ocupación en este momento. Sí, voy a clases de francés, sí quiero seguir estudiando en el futuro, pero no: No estoy recibiendo clases en una universidad, no estoy sacando ningún título. Estoy a la espera de uno (que recibiré entre el 13-17 Octubre).

Pensé en que en realidad es un error de semántica, ocupación es algo muy específico y muy atado a un momento dado. Alguien con una ocupación hoy podría ser despedido en una semana, en cambio una profesión es para toda la vida. En teoría soy un profesional de las Ciencias de la Computación, al menos lo seré oficialmente en una semana o algo más. ¿Pero ser un graduando me confería el derecho de anotarme como informático en el formulario?

Uno podría decir que en sí pude anotar lo que fuera en el formulario, de por sí, para qué, son datos de relleno, nadie va a interesarse en ellos, bien que mal podría haberme anotado como astronauta, o algo más, pero la pregunta calaba en lo más profundo, encerraba un gránulo de filosofía existencialista. ¿Yo soy a lo que me dedico, o lo que estudié?

Mi contemplación filosófica discurría ante la mirada extrañada del empleado, que armado con una sonrisa tensa esperaba más garabatos en la hoja que archivaría sin mayor revisión en algún ampo.

Aun no sé qué anoté en la hoja, informático, estudiante, o algún garabato ilegible (los que conocen mi letra saben lo fácil que es producir eso). Fue como cerrar los ojos espiritualmente y sólo escribir, sin ver qué dibujaban muñeca, dedos y lapicero, lo que haya escrito no lo sabré jamás ya.

Idolatría Latinoamericana

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