Hola.

Mi nombre Julián y este es mi blog. En algún momento el blog fue más amplio, pero de eso ya fueron 10 años.  

Gajes del Turismo

Es jueves, son apenas las nueve de la noche y estoy extenuado. Es el inevitable trajín de tanto viaje, de ese estilo de vida de colibrí turista, de dar vueltas, consumir y apoderarse de una ciudad en tres días, y luego huir a la siguiente, con los 22 kilos de carga distribuidos en tres incómodas piezas de equipaje a cuestas.

Es jueves, son apenas las nueve de la noche y mis pies se sienten como del tamaño de bolas de hierro y mis rodillas están sin duda pulverizadas. Durante el día no se siente, o al menos se disimula el cansancio por el afán de seguir marchando entre calles y callejuelas, queriendo ver ese monumento más, esa plaza más, subir esa grada adicional, ese inevitable siguiente paso que es tentación, placer y adicción del viajero; de noche, se sienten las consecuencias.

Es jueves, son apenas las nueve de la noche y me río con cierta incredulidad del Pedómetro del celular de Jose (para los incultos, o los infantiles pedómetro no tiene relación alguna con flatulencias o borracheras, sino es una palabra sofisticada para nombrar a un contador de pasos). El pedómetro afirma que hoy hemos dado más de veinticinco mil pasos. Cantidad increíble. Asumamos que tal vez en un paso se puedan recorrer unos sesenta centímetros. Un buen paso de un hombre saludable que camina sin problemas. Utilizando aritmética básica podemos calcular que hemos recorrido alrededor de quince (15) kilómetros. 15! Y eso en un solo día. El registro del pedómetro para días anteriores es similar. A veces más. (Moscú en especial llegó a un límite increíble) y a veces menos.

Es jueves, son apenas las nueve de la noche y me cae el peso del cansancio. Son días y días de larga marcha. Como legionarios romanos en otros tiempos, también nosotros podríamos decir que hemos recorrido Europa a pie. Y nuestro camino nos ha conducido a Roma, Ciudad Eterna, ciudad de increíble belleza que te exige que la veas a pie (caos de buses y escasez de Metros).

Es jueves, son apenas las nueves de la noche. Y estoy cansado. Ocupo un día, o dos de descanso, para que mis pies y mis rodillas me perdonen las 551 escaleras de la Cúpula de la Basílica de San Pedro. Que olviden las caminatas desde la Plaza de España hasta Trastevere o desde la Piazza del Popolo hasta Termini.

(Fragmento inconcluso, como en Roma no tenía internet nunca lo publiqué ni lo terminé)

Quick News

Itinerario de Dos Ticos Un Dia En Viena