Hola.

Mi nombre Julián y este es mi blog. En algún momento el blog fue más amplio, pero de eso ya fueron 10 años.  

The Day The Tube Stood Still

Es extraño estar en una ciudad como Londres, una ciudad que se ha perdido siempre entre el mundo real y la literatura, una ciudad de la que uno lee, ve, y escucha tantas cosas, tan variadas. Definitivamente más de lo que uno puede expirementar en unos pocos días.

He visto cosas que me han convencido del Imperio que alguna vez se comandó desde aquí, no se necesita más que divagar un rato por sus calles, ver sus monumentos, su legado, o entrar al British Museum (entrada gratuita desde 1753) y ver los tesoros del mundo exhibidos aquí.

(Un paréntesis parrafal aparte sobre el British Museum, que es definitivamente uno de los mejores museos que he visto en mi vida. Una colección enorme y riquísima expuesta de tal manera que uno desea seguir viendo, descubrir partes de la historia, entender y ver. Hay objetos, esculturas, obras de arte que marcan a hitos de nuestra en ocasiones brillante especie. He visto momias y perfectas esculturas, calaveras de cristal, serpientes de jade y hermosas impresiones niponas, piezas de ajedrez medievales, y la historia del mundo redescubierta en un Babilonia Épica y Eterna).

Uno fácilmente puede quedarse corto al hablar de Londres, tanto de sus virtudes como de sus defectos, podría dedicarme a hablar de sus rarezas, que van desde los Punks (punks originales, no acepte imitaciones) hasta las extrañas escenas que solo pueden desarrollarse en el Tube. (Extraño lugar donde se necesita un tiquete válido para poder salir del mismo). También he visto cosas como Fire-Limos, aparentemente toda una alternativa para fiestas es alquilar un camión de bomberos y utilizarlo como limusina.

(Otro párrafo para otro landmardk, Madame Tussaud's es un lugar increíblemente divertido. Nunca creí que andar deambulando entre réplicas de humanos me pudiera reparar tantas risas, tantos chistes, tantas fotos. Más de una vez, admito, confundí a una estatua con una persona. En sí, me parece que este lugar de veras y por un instante fotográfico logra difuminar la realidad y la falsedad de cera. Tal vez por lo efímero del momento se llega a sentir mucho más real que los juegos, multimediáticos de Disney).

El paisaje del Tamesis, sin embargo, no logra compararse con tantos otros paisajes europeos; en verdad son pocos los que podrían compararse con el Danubio, o con el Sena en Paris; pero es imposible negar que cada calle tiene alguna historia, sea la casa de Sherlock Holmes en Baker Street, o los callejones donde Jack el Destripador aterrorizó y asesinó prostitutas en las cercanías de Whitechapel, o desde cualquier otra callejuela que se pueda intuir desde el tope del Ojo de Londres.

Lo último, y el aspecto más negativo de Londres es que son increíblemente vagos, difícil creer que dominaran alguna vez el mundo, o tal vez justamente por eso mismo ahora han aprendido a llevar la vida con más tranquilidad. En todo caso, la explotación capitalista industrializada que uno cree existe a causa de tantas novelas siglodiecinuevistas de Dickens es una gran falacia, no hay ningún Ebeneezer Scrooge obligando a sus empleados a trabajar hasta tarde en Noche Buena, y luego tanto Navidad como 'Boxing Days' son feriados del estado.

Que recuerde el 24 en Costa Rica es el día que más tarde cierran las tiendas, siempre deseando atrapar a un último cliente que aun debe comprar regalos, y el mismo 25 siempre hay lugares donde se pueda hacer algo, trátese de ir al cine, o ir a comer. Incluso supermercados abren, pero Londres, Londres... que es supuestamente una Ciudad de Cinco Estrellas en algún tipo de escala mundial que aparece en Wikipedia... En Londres se suspende todo el transporte público el 25. (En San José, yo he agarrado mi muy leal bus de San Ramón un 25, sin problema alguno),

Esto es Londres. Definitivamente mucho más que los clichés que uno está habituado a oir. (No me ha llovido hasta la fecha, ni me ha salido neblina del Tamesis, Tampoco he comido solo Fish& Chips, pero definitivamente los Sterling Pounds me están matando).

Un Josefino en Budapest

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