Hola.

Mi nombre Julián y este es mi blog. En algún momento el blog fue más amplio, pero de eso ya fueron 10 años.  

The Times They Are A-Changin

Quería escribir, desde hace días, algo sobre el Irán; no iba a hablar ni de Ahmadinejad ni Moussavi ni Ayatolás, simplemente habría querido decir lo asombrado que estaba de ver las cosas que ocurrían, ‘history in the making’ dirán algunos; la reacción a 1979 para analistas políticos, un toque de 1789 para algunos de nosotros ilusos.

Los tiempos cambian, de la nada (mentira, pues luego en retrospectiva todo es increíblemente obvio, históricamente inevitable y todo lo demás, pero en el momento las cosas son una sorpresa, un rayo que le cae a la humanidad y ese rayo apenas es parte de una tormenta) hay un evento cualquiera, revueltas, muertes, protestas, que acaparan la mente del mundo, la secuestran para grabarse en ellas como hitos.

El jueves murió un hombre de 50 años, su muerte ha sido llorada por todo el mundo. En realidad sólo murió el hombre, pues su nombre está más vivo que nunca, su música le sobrevive y se repite a manera de réquiem para él. La autopsia, los testamentos y todo eso le dará de comer a la prensa rosa por varios días, la música prevalecerá al igual que ese estado que había adquirido, tan apropiadamente llamado de ser algo ‘larger-than-life’. No ocupo mencionar el nombre del difunto para que sepan quién es.

Y hoy domingo, sigue la avalancha, claro, no hay día de descanso ni para dioses ni hombres, mucho menos militares o presidente, demócratas o antidemócratas, oligarcas, empresarios, parlamentarios y los demás ingredientes de esa olla’ecarne que se llama Honduras y de la que salimos pringados.

No hay paz en este mundo; es un mundo tormentoso llenos de muertes, de revueltas, de agendas secretas (o conspiraciones) que ponen hombres empijamados entre el fusil y la pared. Son hitos, son momentos, anécdotas para los nietos si se quieren, para que los periódicos no vengan engordados sólamente por las banalidades de promociones y facilidades al crédito.

Cada quién sabrá juzgar al mundo que cambia, si le da importancia  lo que ocurre, o si se limita a vivir su vida con ese egoísmo iluso de que ‘eso’ no es conmigo, cuando siempre lo es. Los tiempos están cambiando y en eso vamos nosotros también.

Stranger in a strange land

Stormy Weather