Hola.

Mi nombre Julián y este es mi blog. En algún momento el blog fue más amplio, pero de eso ya fueron 10 años.  

What is and What Should Never Be

A veces es tan ridículo que resulta difícil de creer, de pronto un día cualquiera da ese giro del timón hacia lo absurdo que te lo creés porque en el fondo es inevitable y en parte necesario; pero el mundo es así, las cosas son así, son ese grito de hombre expirando cuando se camina cerca de Plaza del Sol, son esa mujer drogada y desesperada que al cruzar una calle se te queda viendo como si uno fuera reponsable de los carros que no la dejan cruzar, son ese accidente en la existencia ante el cual la única acción posible es levantar la ceja. Acción tan obligada como sonreír si se está alegre o llorar si se está triste.

El mundo es así, una colección de cosas random que se suceden sin saber por qué, retando a cualquier ley de la probabilidad que al fin sólo son inventos de matemáticos que han jugado con tómbolas, dados y naipes; y que además de hablar de comportamientos normales y chicuadradas y querer persuadirnos de la imparcialidad de la lotería no sirven para ninguna cosa real, porque el mundo está escrito por un dios que trabajó escribiendo telenovelas, son tramas baratas y las sorpresas ocurren todas de un sólo para aturdirnos, confundirnos y seducirnos a seguir sintonizados al ‘mundo real’. Son las locuras de los demás las que nos mantienen cuerdos; porque lo que yo haya visto no es normal para mí, pero sí es normal que escriba de ello en el blog y que tome té por la tarde, en especial en ‘días así’.

Los ‘días así’ son siempre días lluviosos, son los días en los que la gente andamos como cucarachas de hendija a hendija, de techo en techo a escampar, en un alero pequeño, una parada de bus, o en el paraguas de alguien más -más de una sonrisa apologética he visto amparada en mi paraguas, por unos instantes apenas, y luego desaparecer a sonreir de nuevo en otro paraguas-. Esa es nuetra misión, guarecernos de la lluvia que es mala porque es agua del cielo y te moja, pero en realidad es sólo agua, una enorme ducha fría que te incomoda, pero incomoda principalmente porque después uno presupone estar en un lugar seco y en esos lugares no conviene estar mojado, porque si se camina sobre la playa para entrar al mar, no importaría la lluvia, y en otras ocasiones la lluvia se reduca a un cliché porque la lluvia sirve para caminar bajo ella con el paraguas enfundado en la mano, porque también bajo la lluvia también hay un enorme escenario para bailar y patear en los charcos repitiendo una escena cinematográfica y también porque a veces hay que quedarse al margen de la lluvia apoyado en la columna de generales, viendo las nubes en el cielo y retando a los dioses, Tláloc, Zeus o quien sea que encontró en la lluvia un instrumento o un atributo con el cual molestar a los mortales que sufren bajo el martilleo de gotas.

Hay otras lluvias escondidas en estas lluvias, lluvias horizontales de gente que se ven pasar de un extremo indefinido a otro donde no se podrán seguir, como las gotas que vienen de alguna nube y van a algún desagüe o a esperar la evaporación en algún charco o fábrica textil; muchas veces la lluvia horizontal pasa de largo, a veces me resguardo en particular de ella, a veces me alegra es gota que es una amiga que cae en mi cara para saludar con un abrazo o una sonrisa, o una pregunta, o una respuesta y risas, a veces es sólo una sonrisa de alguien que se ve a la distancia, increíblemente largo, pero que sólo con ver se sabe que está bien, a veces son las gotas que son personas que son frías y caen mal y uno deseara pasarse la mano para quitarse la gota de encima, pero en eso lo que se hace es dar la mano y sonreír hipócritamente y esperar que el tiempo muerto muera y volver a quedar en la lluvia esperando siempre alguien más. Esta lluvia de personas siempre es más mágica que la lluvia real, vertical y aburrida, repetida si se quiere porque todas las lluvias en realidad son una lluvia anterior reciclada, evaporada, condensada y acumulada, hasta remontarse a la madre de todas las lluvias en algún temprano momento posterior al big bang.

Estas lluvias de ‘días así’ son la consecuencia de los truenos del día anterior, de una tormenta desatada, que necesita acabar con una explosión eléctrica, una descarga de electrones y las cargas positivas y no sé qué más, que finalmente se resume en un rayo que cae en algún lado y fulmina a algún idiota real o metafórico, porque él creía que un rayo era algo que nunca le iba a caer, que era algo que nunca habría de ser. El colmo es que la tormenta la había previsto, bastaba ver al cielo para distinguir las nubes grises desde horas antes, pero no importó, porque siempre hay una fe en lo imposible que se mantiene y se explica, se dice que aunque lloviera no caerían rayos y se exagera en creer en la alegría que depararía que no lloviera sino que se desbandaran las nubes y le dieran el ‘centerstage’ al sol; es por eso que los rayos caen, porque hay gente que no cree en ellos; que imaginan que la voluntad enfocada en un deseo de sol y no de lluvia sirve para algo en este mundo donde todo está escrito por los mismos dioses borrachos de siempre.

La tormenta es, el sol lo que nunca será. Las lluvias son muchas y son reales, las hay de agua, las hay de gente y las hay de eso que se podría llamar resaca y que tal vez sea sólo un cielo gris que se extiende desde lo alto del cielo hasta debajo de los propios pies.

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