Hola.

Mi nombre Julián y este es mi blog. En algún momento el blog fue más amplio, pero de eso ya fueron 10 años.  

Stranger in a strange land

“GET THE FUCK OUT OF HERE, GRINGO”, mal pronunciado se escuchó ese gritó detrás de la Casa Amarilla, con esa entonación que solo se podría definir como una escupa en la cara, con esa expresión que porta un xenófobo. Irónico, ¿no?, que fuera ahí, tan a la vista de ese pedazo de Berlín ‘wiedervereinigt’ que está ahí porque algún presidente lo consideró un memento digno de un país tolerante, que da la bienvenida a todo tipo de personas. Ridículo, ¿no? que en realidad el ‘Gringo’ que se debe ir, aparentemente era yo.

Fue con cara de incredulidad que volví a ver a mis dos acompañantes, por un momento dudé de lo que el caminante había dicho, luego la confirmación extrañada de ambas, sí, sí, alguien me creyó extranjero y me hizo echado de mi propia patria. Por un momentó pensé en gritarle algo de vuelta, pero igual ya el desaparecía detrás de una esquina y no sabría qué decir. Debería decir Tshes Yíos, como tuve que detallar mi domicilio en el ICE para que me creyeran que no era un foráneo que hablara muy buen español, debía darle la receta típica de la olla de carne de mi abuelo, o detallar el árbol genealógico de mi familia para revelar que sí, soy tico, con genes de Taras, de Atenas, de San José Centro, con apellidos que han perdido su europeídad hace mucho.

Al rato se olvidó el incidente, una loquera de esas que uno oye en San José, imagino que a las mujeres les pasará igual con los piropos de constru, mejor no darles mayor importancia, pero aún así, hay algo que me carcome, ese no-tiquismo aparentemente evidente. Me ha pasado, que en Rusia me han hablado en ruso creyéndome un local, igual en Turquía, en Italia, en Alemania, en España, en todos esos me he podido camuflar, pasar por un local, un nativo, pero aquí… Aquí caminando, haciendo filas, o simplemente por el hecho de ser puntual, termino no siendo lo que mi cédula y pasaporte dicen, aquí, no soy tico.

Dream Evil

The Times They Are A-Changin