Hola.

Mi nombre Julián y este es mi blog. En algún momento el blog fue más amplio, pero de eso ya fueron 10 años.  

La película apesta, es de esas cosas sonsas que se hacen llamar comedias románticas, de esas que son una sucesión de obviedades y tibiezas, un qué anticipado, un cómo trillado, nada nuevo bajo el sol, besos, enredos, la ambientación es sosa, romance de chofer y guía turística, la he estado viendo lo admito, porque aquí en el 28E no hay nada más que hacer.

Veinte filas más adelante están mis amigos, pero 9A y 9B son un mundo de distancia de mí, ni siquiera imagino posible visitarlos, ya que sólo 28D es suficiente barrera para sentirme atrapado aquí, estrujado, incómodo, con el Zune y la laptop como mi único consuelo. El baño está lo suficientemente cerca para evitar que la difusión aromática sea total, la comida que sirven ya es la que está fría, la que ha recorrido el pasillo entero, ya ni por cortesía ofrecían una alternativa u otra. Ahora era sólo el sánguche de eso que llaman carne y dé las gracias, porque más bien casi ni hay, igual las bebidas.

Mi boarding pass dice 28F, aun así estoy en 28E, para cuando llegué el asiento de la ventana había sido usurpado por la roquilla estereotípica absorta en su desconsideración de ciudadana de oro, con un periódico leyendo alguna cosa como para ilustrar que ella es mayor, que por eso ella tomar mi campo. Pude haberle dicho algo, pero no, no quería regarme las bilis en un duelo de agudezas.

La comedia entra en su etapa musical, cantan y bailan, o al menos bailan, mis audifónos quedarán enchufados al Zune, me daría miedo conectarlos al avión, escuchar una sola palabra de la película. El vuelo se alarga.

Aquí estoy, escribiendo, y el hombre de 27E estornuda como una caricatura, como un Bob Esponja que podría ser Dino el Dinosaurio, la gente sigue pasando a los baños, mi abuela diría que como cucarachas, que apenas comen….

Pero no quiero pensar en eso, y ahí va en sentido contrario otra vez el carrito, esta vez solo bebidas, pero ya no quiero nada más y estoy satisfecho, algo más y tendría que hablarle a 28D, pedirle permiso para ir al baño y la laptop y el bolso y todo aquí puesto y dispuesto y ya habiendo atraído su curiosidad, y mejor me quedo aquí, calladito, más bonito, mejor no exigir a los riñones y a la vejiga, porque no todo lo que se ofrece debe ser aceptado, pero aun tengo tiempo para pensarlo porque el carrito apenas va por allá adelante, pero ya un sobrecargo anda diciendo ‘anything else’ de tal forma que no suena a inglés, sino a ese extraño idioma que han creado los latinos que en algunos momentos se confunde al inglés.

28F pone un chicle en su boca, extraña reversión, no puedo evitar notarlo, ella ahí tan jovial mascando chicle viendo por la ventana, ojeando el periódico con el desinterés de una nena que espera que le hablen, pero yo más bien me pierdo en mi propia escritura, soy antisocial, mejor calladito, calladito y observador; 28D revisa el reloj, el gesto habitual de ver las manecillas y luego taparlo con la mano y al rato volverlo a ver, como si la mano pudiera acelerar el tiempo, pero Newark International aun está distante, hay que recorrer longitud y latitud. Música. Bendita sea. Bendita Janis Joplin dándome un pedazo de su corazón, y gracias a Led Zeppelin por cantar del poste de la horca y antes a The Killers por serenatearme con su tigre de neón.Y no sé que tanto escribo, pero creo que mi laptop es el tic que tengo que tener, el placebo matatiempos, mi forma personal de ver y tapar el reloj de pulsear o de hojear los periódicos ya insípidos y arrugados o de jugar con el respaldar, como lo hace 27E.

Antes de la comida intenté dormir, seguro lo hice, pero la incomodidad es intolerable, soñé, recordé, soñé recuerdos o recordé sueños, nunca los sabré distinguir, pero las personas eran claras, y ahora quisiera dormir pero ya no puedo, en parte porque 28D a mi izquierda termina inclinándose hacia mi lado cada vez que alguien pasa por el pasillo, y es el inicio de todo un complejo movimiento de relojero, porque 27E delante mío se inclina hacia atrás y eso me lleva a buscar la evasión hacia la derecha donde la roca de 28F ve por la ventana que me usurpó y bosteza y ve alrededor con curiosidad buscando algo, un comentario por hacer de esos que puedan iniciar una conversación a partir de un odio común, pero yo no quiero levantar la mirada y solo escribo, lo demás me entra de reojo, y por lo tanto no debería ser confiable, pero todo es verosímil porque en un avión la gente se reduce a un tic o un gesto, a una ruidosa risa a causa del manual de seguridad del EMB que viaja entre San José y CIudad de Panamá.

Y ya la película se acabó, por dicha, pero nada bueno vendrá, ahora, la gente ahra se siente más libre y se levanta y yo quisiera pero no hay donde ir y ahora la fila del baño es larga y la gente está con esa cara de maldita, de por qué todo mundo ahora, y luego la mueca de asco porque un baño tan usado en tan poco tiempo es desagradable, como lo son los baños de bares, y el Zune por dicha me da los Cadillacs, y yo podría sacar a Dorian Gray que languidece en mi bolso, sí el verde de siempre, donde está lo esencial el libro, el diario de quinceañera, los lapiceros y los cargadores y mi saco en mi regazo y encima la laptop y ahora me doy cuenta de que esto que escribo hace rato perdió cualquier hilo de coherencia y sólo le queda el valor interpretativo posmoderno de alguien que se esfuerce por leer este eterno recuento de rarezas, porque lo que se ve desde 28E es como hacer un catálogo de naves en un poema épico, es agregar que en 28B la muchacha se ha acostado en los regazos de 28A y que de pie en la cercanías de la fila 25 una mujer bosteza por tedio y porque la fila es muy larga y porque hace calor y el aire está pesado y ya la fila ha avanzado un poco y la que bosteza ahora sí está en la fila 28 y no hay nada que hacer sólo esperar y ahora va a empezar otra película, lo cual me dice que al menos quedan 90 minutos de vuelo, pero yo sé que es más por ahí de tres horas en las que no sabré que será de mí.

La película inician con tomas de ese Nueva York al cual me dirijo y es una noche en el museo y seguro es la uno y qué pereza ver es, pero tal vez sea la dos y sí lo es, pero igual no la quiero ver, porque tengo pereza porque estoy escribiendo y viendo, porque, porque, porque estoy en el 28E, porque el randome del Zune pasa de de Pink Floyd al Pop Italiano de Columbia Stereo cuando eso existía.

¿y ahora?

And Good Bye to All That

New York State of Mind